martes, 31 de mayo de 2011

LA JUSTICIA TARDA PERO JAMAS OLVIDA

la justicia tarda pero jamas olvida, con esta frace celebre quiero iniciar mi comentario, jamas en la historia de nuestra patria un presedente similar se registra contra una accion similar, casos de masacres en nuestro pais fueron el pan del dia para miles de salvadoreños durante la guerra, el ejercito represivo y sanginario actuaba con total impunidad y salvajismo, ellos eran los imperantes en complicidad con las oligarquias, los politicos del momento y las cupulas militares que ordenaban los salvajes hechos que se cometieron.
ahora esta sentencia del juez Eloy Velasco no es oportuna pero si justa, este hecho debe ser la pauta para que de una vez por todas el estadop asuma un verdadero compromiso en investigar la camandula de casos que aun esperan ser jusgados, los criminales, tanto materiales como intelectuales siguen en su mayoria impunes y con mucho poder tanto que son capaces de silenciar inclusive hasta la suprema corte, que no merece llamarse, Suprema de Justicia.

Alfredo Tovar

La Justicia tarda pero no Olvida, caso del asesinato de los jesuitas y la orden del Juez Español Eloy Velasco

la justicia tarda pero jamas olvida.

con esta frace celebre quiero iniciar mi comentario, jamas en la historia de nuestra patria un presedente similar se registra contra una accion similar, casos de masacres en nuestro pais fueron el pan del dia para miles de salvadoreños durante la guerra, el ejercito represivo y sanginario actuaba con total impunidad y salvajismo, ellos eran los imperantes en complicidad con las oligarquias, los politicos del momento y las cupulas militares que ordenaban los salvajes hechos que se cometieron.
ahora esta sentencia del juez Eloy Velasco no es oportuna pero si justa, este hecho debe ser la pauta para que de una vez por todas el estadop asuma un verdadero compromiso en investigar la camandula de casos que aun esperan ser jusgados, los criminales, tanto materiales como intelectuales siguen en su mayoria impunes y con mucho poder tanto que son capaces de silenciar inclusive hasta la suprema corte, que no merece llamarse, Suprema de Justicia.